Fue hace tiempo, tenía yo menos vidas que ahora. La ví y lo supe: sería una gata especial. Intenté averiguarlo, arriesgué las últimas vidas que me quedaban, y la invité a tomar un helado.
No le gustó la fría invitación, se dio medio vuelta y se fue, maullando bajito por la vereda de la plaza.
Todavía la recuerdo, cada vez que paso por la heladería y mi corazón queda arrugado como barquillo.
¿Será amor?
Afectuosamente,
Javier

NO, NO ES AMOR. El amor no tiene pinta de arrugar corazones, sino de expandirlos. Me parece que lo tuyo es metejón, Javi
besitos
Ay Javier,que romántico resultaste,pero no te me pongas nostálgico,puede que ella en alguna vida te esté esperando.
HOla amigo Javi... ¿como estas?
Pasaba a saludar dado que hace tiempo no ando por el coctel.
Espero te encuentres bien y vayan desde aquí mis mas afectuosos abrazos.
Jorge
Será que lo dífícil nos gusta ,por ahí por lo que pudo ser y no fue o que no nos bancamos por nuestra vanidad ser rechazados(que no lo escuchen ellas),como quieras,pero la gata se lo perdió.
Paco
Ánimo, felino, ¡Usted saque las garras! Qué tal si funciona
Amigo te equivocaste de táctica, en lugar de helado le hubieras invitado a coger un ratoncito....
Saludos y mas suerte para la próxima
Como dijo mi querida amiga,AMOR no es,el amor es otra cosa,que en otro momento podemos debatir.
¿Te ha dado calabazas?. Bueno, como dijo Paco, ella se lo pierde. Otra vez será.
Un saludo de opositor.
Lindo gatito, olvidala no se merece el recuerdo con que la agasajas, pudo explicarte, que no le gustan los helados, pero dejarte de semejante manera no me parece correcto.
Olvidala y como antidoto regalate un buen sorbete de sardina con boquerones.
Salud y Paz
Me hiciste llorar Javier,escribes muy lindo,y ella no te merece.
Te requiero