Tiemblo sólo de pensar
que tus ojos de huevo frito Gata
me dejarán de mirar
y no puedo dejar de imaginar
que pudieras mirar a otro Gato
con otros huevos fritos por ojos
que a su vez te miren
Tanto tiemblo
que se me cae el alma cuando camino
hacia tu casa, para pasar
¡oh gata maravillosa!
déjame decirte hermosa
radiante y perfumada como una rosa
eres para mí una reverenda diosa
déjate querer
por este gato infiel
pero divertido.

Javier